Caribbean Diving in Bocas del Toro: September & October is the Time

The first time that I dove I thought, “everything is down here and no one told me?” I was in love with the fish, the colors of the coral, the anemone, the crabs and even the bubbles that were made when I breathed. I was in disbelief by the amount of life on the ocean floor and I did not understand how no one had told me about it. I loved the ocean so much that it marked my life forever and since then I could not have another occupation. A big part of me knew that I had to be under the water, exploring. 

The ocean became my compass and I started traveling in order to get to know it better. I traveled to see the ocean in Australia, Thailand and Indonesia. I moved to Hawaii, and also lived in Mexico, among other places. I have encountered awesome animals such as the biggest fish of the world, the whale shark, I swam with manta rays and discovered my fascination for sharks. 

I have traveled for five years exploring the ocean and there is a place to which I always come back. Bocas del Toro. This small archipelago, with warm, turquoise waters, is a very special place for diving. Its magic is not only in what is below the waters’ surface but also in the tranquility and way that people dive.  No one is in a rush and the energy of the people is relaxed and patient. This creates a perfect environment for learning to dive. The instructors spend a whole day explaining all that you need to know. Also, the time on the boat is short since the diving spots are close allowing the diving to last a complete hour. And after, you can enjoy a beer with the staff. 

The majority of marine life in Bocas is small; as it typically is in the Caribbean. You’ll see shrimp, seahorses, starfish, frogfish, jellyfish, lobsters, crabs, yellow-line arrow crab, mantarays and when you are very lucky, you can find my favorite; the nurse shark.

The ocean floor in Bocas del Toro is full of colorful reefs made up of corals, algae and different textured sponges.Also, when the tide is calm with few waves, we can go a little further and dive in the  caves. 

If you have never seen a sunken ship, Bocas is the perfect place for it. You’ll see a big trimaran often visited by a school of jackfish as well as  a small sunken ferry with a restroom decorated by the sea with corals. 

The night diving here is spectacular, especially when there is a new moon. You can see bioluminescence which means that you can see the fluorescent lights on the bottom of the ocean. My favorite part of the night dive is when we come to the surface after an ‘immersion’. I love to stay afloat in the ocean looking at the stars while waiting for the boat to pick us up. 

Why is it so important for me to tell you all of this?  It took me twenty-three years to dive for the first time and to discover this life passion of which I will never let go. Nobody spoke to me about the ocean in school. Now I  want to talk about and share this underwater world that is so close to us with the rest of the world. I don’t want anyone

else to miss out on this amazing experience. 

September is typically the best month to submerge as it brings few waves and calm seas which greatly benefits visibility. You just have to get out there and do it!

¡Happy Bubbles!

 

En español

La primera vez que pude bucear pensé ¿todo estaba acá abajo y nadie me avisó? Quedé enamorada de los peces, los colores de los corales, las anémonas, los cangrejos e incluso de las burbujas que hacía para respirar. No podía creer la cantidad de vida que había en el fondo del mar y no entendía cómo nadie me había contado nada al respecto.

El mar me gustó tanto que marcó mi vida para siempre y desde ahí nunca pude tener otro trabajo o hacer otra cosa porque una parte de mi sentía que tenía que estar abajo del agua, explorando. El océano se convirtió en mi brújula y empecé a viajar para conocerlo. Viajé para ver el mar en Australia, viajé a Tailandia, Indonesia, me mudé a Hawaii y también me fui a vivir a México, entre otros lugares. Tuve encuentros con animales alucinantes como el pez más grande del mundo, el tiburón ballena, nadé con mantarrayas y descubrí mi fascinación por los tiburones.

Sin embargo, ya son 5 años viajando buscando el mar y hay un lugar al que siempre vuelvo: Bocas del Toro. Este archipiélago pequeño, con aguas turquesas y calientitas es muy especial para bucear. Su magia no se encuentra únicamente en lo que está bajo el agua sino también en la tranquilidad y la forma con que la gente bucea.

En la isla nadie vive a las corridas, la energía de la gente es relajada y paciente. Esto lo convierte en un lugar perfecto para aprender a bucear, ya que los instructores son capaces de tomarse un día entero para explicarte cualquier cosa que necesites saber sin estresarse.

El tiempo en el barco es corto porque los sitios para bucear quedan cerca. Esto hace que los buceos puedan durar hasta una hora completa. Los instructores te llevan sin apuro mostrándote cada cosa que hay. Y luego, si los clientes quieren, pueden tomarse una cerveza con el staff.

Al ser caribe, la mayoría de la vida marina que hay en la isla es pequeña. Al bucear puedes ver camarones limpiadores, caballitos de mar, estrellas, peces sapo, medusas, langostas, cangrejos de flecha amarilla, mantarrayas y por supuesto, cuando tienes mucha suerte, pueden encontrarse mis favoritos: los tiburones nodriza.

El fondo del mar de Bocas del Toro está repleto de arrecifes coloridos compuestos de corales, algas y esponjas de distintas texturas. Además, cuando la marea está tranquila y las olas bajan, podemos ir un poquito más lejos y hacer buceos en cavernas.

Si nunca viste barcos hundidos, Bocas es un lugar perfecto para hacerlo. Hay un trimarán grande que es visitado por un cardumen de jureles y hay un pequeño ferry hundido con un baño decorado por corales.

La isla también es un gran lugar para hacer buceos nocturnos, especialmente cuando hay luna nueva y se puede observar la bioluminiscencia, es decir cuando se ven las luces fluorescentes en la superficie del mar. Mi parte favorita se da cuando salimos de la inmersión, me encanta quedarme flotando en el océano mirando las estrellas esperando que el barco nos venga a buscar.

¿Por qué les cuento todo esto? Tardé 23 años en bucear por primera vez y descubrir esta pasión que me cambió la vida y jamás pude soltar. Nadie me habló del mar en el colegio o en la universidad, ahora solo quiero contarlo y transmitir este mundo que está tan cerca nuestro para que nadie más se lo pierda.

Septiembre suele ser el mejor mes para sumergirse, ya que en la isla no hay olas y el mar está tranquilo, esto hace que la visibilidad sea mejor, solo tienes que animarte. ¡Happy Bubbles!

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Martina Álvarez

Martina Alvarez is an environmental and travel journalist who is passionate about the ocean. Her love and curiosity for the ocean has led her to explore, learn, dive and shoot its beauty around different countries. Her purpose is to create awareness about the ocean and its marine life through storytelling. She collaborates in different written media such as Lonely Planet Argentina, Surfing Latino, Bioguía and Aconcagua Lat. She also works as a dive-master at Bocas Diving Pirates.

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